En este nuevo plan, te proponemos descubrir los Passadiços do Mondego, situados muy cerca de la ciudad de Guarda. De un tiempo a esta parte, se han popularizado en Portugal las rutas a traves de pasarelas de madera, que permiten adentrarse en parajes naturales difícilmente accesibles de otra manera. Son muy conocidos los Passadiços do Paiva, cerca de Porto, con una bonita ruta que ya conocerás si eres seguidor de nuestro blog. Pero también existe esta alternativa más cercana a España, junto a la frontera de la provincia de Salamanca, unas pasarelas inauguradas a finales de 2022. Se trata de una ruta lineal de casi 12 kilómetros, de los cuales 6,7 kilómetros se hacen por pasarelas de madera, siendo el resto por caminos de tierra y una mínima parte por camino asfaltado.
¿Cómo llegar?
Lo primero es saber cómo llegar, y para eso, hay que tomar la primera decisión. Y es que si quieres descubrir los Passadiços do Mondego, debes saber que la ruta es lineal, así que tienes dos entradas principales. Puedes optar por hacer la ruta desde Videmonte o desde la presa, o barragem, de Caldeirao. En ambos casos, la mayor dificultad sería al comienzo, que es donde se salva el mayor desnivel. Por tanto, siempre se empezará en bajada, para acabar en una subida, todo ello a través de escaleras.
Para llegar, si llegas desde España, lo mejor es cruzar la frontera en la provincia de Salamanca, y el camino es casi todo por autovía. Además, desde el inicio de este 2025, los peajes con pórticos han dejado de estar operativos casi en su totalidad en las autovías portuguesas. Podemos por tanto circular de nuevo por esta carretera sin coste extra, lo que supone un aliciente más para explorar el país vecino.
¿En qué sentido hacer la ruta?
Nosotros optamos por la salida desde la presa de Caldeirao, un poco más cercana a Guarda, y la verdad que llegamos sin problemas. Pones este lugar en google maps, al llegar puedes ver una zona de aparcamiento bastante amplia, y desde ahí, señalizado dónde comienzan las pasarelas. Es importante saber, al ser una ruta lineal, que existe la opción de volver al punto de partida en taxi. Nosotros nos animamos e hicimos el camino de ida y vuelta caminando, pero no lo vamos a negar, es un poco paliza.
En este sentido, te aconsejamos hacer la salida como nosotros si tienes la idea también de caminar ida y vuelta. En cambio, si tu opción es sólo hacer la ruta en un sentido, el perfil es ligeramente más favorable empezando en Videmonte, así que creemos que sería mejor opción.


Consejos útiles antes de comenzar
Antes de lanzarte a descubrir los Passadiços do Mondego, debes tener en cuenta alguna cosa más. Para realizar la ruta debes registrarte en la página oficial, donde encontrarás toda la información sobre el camino. Ahí debes acceder a la bilheteira para comprar tu entrada. Actualmente el precio es de 2,50 euros por persona, aunque nosotros hicimos la ruta fue en 2023 y aún el precio era de 1 euro. En el caso de los menores de 12 años, el acceso a las pasarelas es gratuito.
Además de la ruta principal, existe la opción de entrar por Videmonte a las pasarelas, haciendo un camino de 2 kilómetros hasta Açude dos Trinta, en el llamado Percurso Familia, o camino familiar. Esta opción es ideal si no te ves en forma para el camino completo.
Por último, las pasarelas tienen un horario restringido para su uso. Depende un poco de la época del año en la que vayas, pero el horario de inicio es por lo general desde las 8h de la mañana. Excepto los meses de invierno de noviembre a final de marzo, que abren a las 9h. En estos meses de invierno, el horario es hasta las 17h, mientras que en abril, mayo, septiembre y octubre, se amplia hasta las 18h, y en junio, julio y agosto hasta las 19h.
Comenzamos la ruta
Pero bueno, como ya adelantamos antes, nosotros nos lanzamos a descubrir los Passadiços do Mondego a lo grande, con ruta de ida y vuelta. Comenzamos el camino en la Presa de Caldeirao, y aquí puedes subir al Miradouro do Mocho Real o Mirador del Búho Real. Desde aquí tendrás una bonita vista de la presa y del embalse, y podrás hacerte una idea de la bajada por la que se empieza.




Una vez ya dentro de esa bajada, encuentras el primero de los puntos destacados, la Cascata da Ribeira do Caldeirao, o Cascata Rosa. Se trata de una caída de agua a la que te puedes acercar bastante gracias a las pasarelas.



Desde ahí seguimos el camino a la vera del río Mondego, el más largo de los que transcurren íntegramente por tierras portuguesas, hasta avistar el pequeño pueblo de Vila Soeiro. Aquí cruzaremos el Ponte da Mizarela, un puente medieval para ir al otro lado del río, en un pequeño tramo asfaltado. También puedes encontrar en el pueblo algún bar, por si necesitas reponer fuerzas.



En esta zona podemos ver también la Central Hidroeléctrica de Pateiro. Inaugurada a finales del siglo XIX, convirtió a Guarda en la tercera ciudad ciudad del país en establecer una red de iluminación.
Pasamos ahora a un largo tramo de pasarelas, en el que empezamos a comprobar que no encontraremos muchas sombras en el camino. Aconsejamos por tanto gorra y crema solar para descubrir los Passadiços do Mondego, que serán de gran ayuda. Atravesamos paisajes típicos en esta zona de la Serra da Estrela, pudiendo observar junto al camino las ruinas de algunas antiguas fábricas textiles.



En esta segunda parte del camino, tendremos oportunidad también de atravesar tres puentes colgantes, que nos dejan buenas vistas del paso por encima del río.










Así hasta llegar a la última parte, cuando a lo lejos empecemos a divisar la subida final. Otro largo tramo de escaleras en el que se salva bastante desnivel, pero que deja grandes vistas y el premio final de la llegada.





En nuestro caso, tardamos algo más de tres horas y media en completar la ruta, haciendo luego una parada para comer tranquilamente en Videmonte. Después emprendimos el camino de vuelta algo más rápido, en poco más de tres horas, pero que se hace bien hasta la parte final. Esa subida para llegar a la Presa de Caldeirao es dura tras 24 kilómetros de recorrido. Un último gran esfuerzo que si estás un poco en forma, es un buen reto a completar.





La ruta para descubrir los Passadiços do Mondego, en nuestra opinión, merece la pena. Poder caminar por las pasarelas la hace más accesible y sencilla para recorrer, acercándote a lugares complicados de conocer sino fuera así. Si eres un amante de la naturaleza y te gusta el senderismo, es una buena opción. Es verdad que hay que pagar para acceder, pero esperemos que se siga manteniendo en un precio simbólico. Esta zona es rica en biodiversidad, y puedes también conocer el pasado de sus fábricas textiles, ya que todo está bastante explicado en paneles informativos. Por tanto, no lo dudes y acércate a conocer este lugar, porque creemos que no te decepcionará.
Una opción para acabar el día
Una vez acabada la ruta para descubrir los Passadiços do Mondego, si aún te quedan fuerzas, puedes hacer una última parada en Guarda. Esta ciudad, que es la ciudad situada a más altitud de Portugal, cuenta con un bonito casco histórico . Un punto ideal para acabar tu ruta y reponer fuerzas tomando algo.
Situada a menos de 10 kilómetros de la presa de Caldeirao, Guarda es perfecta para completar la jornada. Un paseo por las calles alrededor de su bonita Catedral fueron en nuestro caso la guinda perfecta para acabar un día cansado. Andamos más de 40.000 pasos, pero disfrutamos mucho y aconsejamos a todo el mundo que pueda acercarse a descubrir este lugar.

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