En esta ocasión os traemos un plan un poco diferente, una escapada para conocer una pequeña ciudad en el noroeste de España, perfecta para pasar un día y disfrutar de todos sus encantos. Te invitamos a descubrir Toro, una localidad con un gran patrimonio cultural y arquitectónico, que destaca también por sus vinos y su gastronomia. Un gran plan para descubrir este tranquilo lugar en la provincia de Zamora.
Situada en un alto desde el que se divisa el Duero, esta ciudad monumental está a menos de una hora de capitales como Zamora, Valladolid o Salamanca. Se trata por tanto de un lugar ideal para visitar en un día, y luce perfecto en primavera, cuando las temperaturas aún no son muy elevadas. Te contamos a continuación nuestros consejos para descubrir Toro, con los lugares imprescindibles y algún plan para disfrutar tu visita.
Colegiata de Santa María la Mayor
Una parada imprescindible dentro de tu ruta para descubrir Toro tiene que ser aquí, en la Colegiata de Santa María la Mayor. Se trata del principal símbolo de la ciudad, y su construcción se inició en el siglo XII, en un momento de transición entre los estilos románico y gótico, mostrando características de ambos. Dentro de la Colegiata destaca el Pórtico de la Majestad, y puedes consultar aquí los precios y horarios para las visitas.




Alcazar Real de Toro
El Alcázar Real es construcción de carácter defensivo, y el edificio más antiguo que puedes descubrir en Toro. Sus orígenes datan del siglo X, aunque posteriormente fue sufriendo varias modificaciones. Es una edificación con forma rectangular, con siete torreones a lo largo de su perímetro. Símbolo de la importancia estratégica y militar de Toro durante la Edad Media, actualmente alberga el Centro de Recepción de Visitantes.
También en la parte exterior de este lugar puedes ver el símbolo de la ciudad, el verraco de piedra. Situado en este punto desde hace unos años, antes se podía ver en una de las entradas de Toro. Estas figuras son relativamente habituales en esta zona noroeste de la península, y se remontan al final de la Edad de Bronce.



Paseo del Espolón
Otro de los lugares que no puede faltar para descubrir Toro es el Paseo del Espolón, el lugar desde el que encontrarás las mejores vistas al Duero y a todo el valle que se extiende junto a Toro. Iniciando desde la parte trasera desde la Colegiata, el camino te llevará hasta el Alcázar. Es un lugar perfecto para disfrutar tranquilamente al atardecer, con algunas terrazas en las que descansar tras el día de visita.


Plaza Mayor
Adentrándote ya por las calles de la ciudad, uno de los imprescindibles para descubrir Toro es su Plaza Mayor. Centro neurálgico de la ciudad, los fines de semana no le falta animación, con la gente llenando las terrazas ubicadas en sus soportales. Destacan dentro de este espacio el Ayuntamiento de Toro o la Iglesia del Santo Sepulcro.



La Torre del Reloj
Desde la Plaza Mayor podemos ya divisar en la distancia la Torre del Reloj, a la que llegamos atravesando la calle Puerta del Mercado. Se trata de otro de los lugares que descubrir en Toro, construida en el siglo XVIII sobre la puerta principal de la segunda muralla de la ciudad.


Palacios
El centro histórico está salpicado de diversos Palacios que son otro de los puntos a añadir para descubrir Toro. Una manera para rememorar un pasado de condes, duques o reyes que tuvieron su protagonismo en la ciudad. Lugares como el Palacio de los Condes de Requena, el Palacio de Valparaiso o el Palacio de las Leyes se distribuyen por las calles de la ciudad,

Comer y beber en Toro
En tu visita a la ciudad, no todo van a ser visitas culturales para descubrir Toro. Igual de importante aquí es el aspecto gastronómico, y no sólo para comer. Estamos en una tierra de vino, de la Denominación de Origen Toro, en la que destacan especialmente los tintos. Así que si visitas este lugar, no puedes irte sin probar alguno de sus vinos.
Para hacerlo, nuestro consejo es dirigirte a la Plaza Mayor, y escoger alguna de las terrazas que allí hay. Un buen vino, acompañado por una tapa siempre entra bien, y en este entorno, la experiencia se hace aún más placentera.

Si no te conformas con una comida así a base de diferentes tapas, Toro ofrece también buenas opciones para comer. Durante nuestra visita, nosotros escogimos el Restaurante La Colegiata, enfrente precisamente de este emblemático lugar. No teníamos reserva previa, y aunque tuvimos que esperar un poco, pudimos tener mesa finalmente, y la experiencia no estuvo mal. Optamos por arroz a la zamorana de primero y por carrilleras y bacalao de segundo, y eso más postre, pan y vino salía a 17 euros por persona. Una opción bastante bien de precio y con la que quedamos contentos.



Más opciones para completar tu visita
Nuestra visita para descubrir Toro discurrió con el recorrido que te hemos ya expuesto. Pero si tú eres de los que quieres explorar cada uno de los rincones de los lugares que visitas, puedes exprimir aún más la ciudad.
Puedes visitar por ejemplo el Monasterio de Sancti Spiritus el Real, que alberga el Museo de Arte Sacro de Toro. También hay diversas iglesias como las de San Lorenzo el Real, San Salvador de los Caballeros, San Pedro del Olmo o la Ermita de Santa María de la Vega.
Además, la Plaza de Toros de Toro, que data del siglo XIX, es una de las más antiguas de España. Construida toda ella en madera, es un punto de interés si te gusta este mundo.
Por último, si quieres profundizar más en el mundo del vino de Toro, son varias las bodegas visitables. Hay opciones tanto en la ciudad, como cercanas, así que si te gusta el turismo enológico, sería otro de los imprescindibles.
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