Hemos tardado más de lo esperado en volver por aquí, pero supongo que como para todos, ha sido un inicio de otoño complicado. Este mes de octubre las noticias son día a día peores, y para noviembre no se vislumbra nada mejor por delante, así que para nosotros la verdad que son días un poco sobrecargados de trabajo y con algo de estrés.

Con este panorama, viendo lo complicado que está poder realizar incluso pequeñas escapadas, no nos queda otra que seguir sumergiéndonos en los recuerdos de lo que vivimos en verano, y en este caso, volviendo atrás a un sitio de esos que es especial. Y lo es no porque haya sido un sitio nuevo para nosotros, sino más bien al contrario. Es un sitio que conocemos bien, al que hemos ido mucho, y al que nos quedan muchas más visitas. Un lugar donde nos reunimos con la familia, con esos reencuentros que ahora tanto cuesta hacer y que tanto se añoran, un lugar para despertarse mirando al mar y acabar los días viendo al sol sumergirse en el océano.

Ese lugar es Ericeira, un pequeño paraíso para los surfistas, no en vano está declarado como Reserva Mundial de Surf, pero también para los que no cabalgamos las olas. Porque es mucho más lo que ofrece esta pequeña villa marinera portuguesa ligeramente al norte de Lisboa, con mucha historia a sus espaldas y con un presente muy vivo en el que ofrece muchas alternativas a sus visitantes.

Esta entrada no será como otras que tenemos en el blog, porque las visitas a Ericeira tampoco son como otras que hacemos a otros lugares. Aquí os contaremos un poco lo mejor que tiene para nosotros Ericeira, sus playas, sus calles, lugares cercanos con encanto… todo se irá actualizando con el tiempo, porque como ya hemos dicho, aún nos quedan muchas visitas aquí en el futuro, y por ejemplo, aún tenemos que explorar mejor su gastronomía. Al final, al visitar a la familia, y con lo bien que se come allí en casa, no hemos frecuentado muchos lugares, pero poco a poco iremos haciéndolo y aquí os informaremos para completar esta guía sobre un lugar tan especial para nosotros.

Las mejores playas

Para empezar, como no, hay que hablar de las playas, porque si algo destaca hoy en día en Ericeira es su costa, todo paraíso para el surf, así que como podéis imaginar, no son las aguas más tranquilas, tanto por las olas como por los propios surfistas. A pesar de todo, hay una amplia variedad para elegir dónde disfrutar tu día y bañarte en sus aguas, ya sea en el propio entorno urbano de la villa o en playas más rodeadas de entornos naturales.

Porque como dice uno de los lemas turísticos que más se repiten sobre Ericeira en las redes, allí es ‘Onde o mar é mais azul’ (donde el mar es más azul), y son muchas las playas que merece la pena conocer, con variedad entre las que son más urbanas, otras más naturales, con rocas, con acantilados, con mayor o menor presencia de amantes del surf o con mayor o menor tamaño, así que aquí os vamos a contar un poco de cada una para que cada persona pueda escoger la que prefiera.

Praia da Ribeira dos Pescadores; es la más céntrica en Ericeira, situada junto al puerto pesquero, y con el centro histórico de la villa en la parte superior, ha sido remozada en los últimos tiempos, con la construcción de un espigón. Debido a esta construcción es la más tranquila en cuanto a oleaje, y por eso no suele tener surfistas, así que para acudir a pasar un día tranquilo y no tener que desplazarte en coche, puede ser una buena opción.

Praia do Algodio; también conocida como Praia do Norte, es otra de las playas urbanas de Ericeira. Está justo al otro lado del espigón y aquí sí suele entrar un oleaje algo más fuerte, aunque tampoco es de las frecuentadas por surfistas. El arenal es algo más estrecho y cuenta también con una zona de rocas.

Praia da Baleia; en este caso, es conocida también como Praia do Sul, al situarse en la parte más al sur del núcleo urbano. La zona de arena no es excesivamente ancha, pero es más extensa en longitud que las anteriores. También es playa abierta al océano, pero como el resto de playas urbanas, no son las frecuentadas por los amantes del surf.

Praia da Foz de Lizandro; situada en la parte sur del municipio, en la desembocadura del río Lizandro, es la más extensa del Concelho de Mafra, al que pertenece Ericeira, y cuenta con una amplia zona de establecimientos de hostelería en los que comer o tomar algo antes o después del baño. Es también una de las predilectas para los amantes del surf, sobre todo principiantes, así que a veces, al no estar delimitadas zonas específicas para bañistas y surfistas, la numerosa presencia de tablas en el agua puede dificultar el baño. Cuenta con un amplio aparcamiento junto al propio acceso a la playa y además tiene otro también grande en la zona alta sobre el acantilado, bajando luego hacia el arenal por un camino.

Praia de São Julião; un poco más al sur que Foz de Lizandro, ya en el límite con el vecino Concelho de Sintra, podemos encontrarnos esta playa, desviándonos hacia la costa tras pasar Carvoeira y llegando a ella tras pocos kilómetros, con disponibilidad de aparcamiento para dejar el coche. Aquí también es frecuente ver a surfistas, siendo un lugar adecuando para gente que se inicia en esta especialidad, pero la amplitud de la playa permite una buena convivencia con los bañistas. En momentos de mareas bajas, la extensión de la playa se multiplica, permitiendo paseos relativamente largos por la arena que dan acceso a espacios con poca gente.

Praia de São Sebastião; volvemos ahora hacia el norte, y siguiendo la costa, tras la Praia de Algodio, saliendo ya de la zona del casco histórico de Ericeira, encontramos esta playa. Para acceder a ella hay que bajar unas escaleras que permiten salvar el desnivel entre la zona de paseo marítimo y la playa. No tiene un arenal demasiado ancho, y en parte está cubierto por rocas al estar justo a pie de acantilado. En esta zona empieza a ser más frecuente ver surfistas.

Praia do Matadouro; tras São Sebastião, siguiendo hacia el norte y tras atravesar una zona de rocas, encontramos esta playa. Esta zona, donde predominan acantilados, alterna mucho las rocas con la arena, por lo que el baño puede resultar más incómodo. Pese a todo, precisamente ese entorno, hace que los paisajes que se disfrutan en la playa sean bastante bonitos.

Praia da Empa; otro pequeño arenal en la línea de acantilados, muy parecido a Matadouro, alternando arena y roca, no siendo el mejor sitio para el baño, pero sí una zona ideal para surfistas de nivel medio.

Praia da Ribeira d’Ilhas; rompiendo la tónica de pequeñas playas en la línea de acantilados, se abre esta playa algo más grande, que habitualmente está llena de surfistas a la espera de olas. Se puede llegar a ella a pie bajando por las escaleras de madera desde el mirador, o si se va en coche, tiene un aparcamiento entrando por la desembocadura del río do Cuco, ya saliendo de Ericeira. No es la playa más cómoda para el baño, pero sí una de las más espectaculares en cuanto a las vistas que ofrece, tanto desde la parte alta en el mirador como desde la propia playa.

Praia dos Coxos; continuando hacia el norte, tras salir de Ericeira, una vez llegados a Ribamar encontraremos un desvío a la izquierda hacia esta pequeña playa, que cuenta con un pequeño aparcamiento. Situada en un bonito entorno, está encajonada en medio del acantilado, lo que hace que sea más protegida del viento, y algo también de las olas, aunque es raro que el mar esté tranquilo pese a eso. La cercanía de la zona conocida como Crazy Left permite que sea a este último lugar al que suelen acudir surfistas, quedando la playa libre de tablas para el baño.

Praia de São Lourenço; aún un poco más al norte, en la pequeña localidad de São Lourenço encontramos esta playa, también situada en la desembocadura de un río. Bastante amplia, es otra de las playas donde conviven bañistas y surfistas, y también cuenta con un buen aparcamiento. Queda algo más alejada de Ericeira, a unos cinco minutos en coche, pero es buena opción para variar y no repetir en las más cercanas.

Praia da Calada; cerramos el repaso con la playa más al norte de esta lista. Siguiendo la carretera, se encuentra el desvío a la izquierda para iniciar una pronunciada bajada. Como inconveniente, si hay bastante afluencia, el aparcamiento queda a mitad de la bajada, siendo bastante pronunciada aún la pendiente para llegar a la playa, pero el paisaje, con el arenal encajonado entre las rocas es bastante bonito y merece la pena acercarse a conocerla al menos. Como todas estas playas de la parte norte, el mar suele estar algo más agitado

Los mejores rincones de Ericeira

Completado el repaso a las playas de Ericeira, toca ahora hablar de la villa en sí, un pueblo tradicionalmente marinero que cuenta con estrechas calles por las que perderse y disfrutar de rincones con mucho encanto. Sus casas blancas y azules, típicas en Portugal, y su aire marinero permiten que aún mantenga un ambiente que te traslada a otro tiempo; aunque el auge turístico empieza a hacer perder un poco esa esencia, pero sin conseguirlo al menos de momento.

El centro neurálgico de Ericeira es la Praça da República, desde donde se vertebran las principales calles del centro histórico, con bonitas plazas cercanas como la Praça do Pelourinho, y con numerosos comercios y establecimientos de restauración que a última hora de la tarde, en época estival, suelen estar a pleno rendimiento.

Son muchas las iglesias repartidas también por esta parte antigua de la villa, como la Igreja da Misericordia, concluida en el siglo XVII, la Igreja de São Pedro, documentada ya en 1446, aunque sufrió obras de conservación durante el siglo XVII, la Capela de Santa Marta, dedicada a Nuestra Señora de la Salud por la proximidad de manantiales de agua que brotaban de las rocas en la parte sur de Ericeira, o la Capela de Santo António, situada junto a la playa de Ribeira dos Pescadores, en donde se puede ver una placa que recuerda que desde allí, el 5 de octubre de 1910, partieron al exilio los componentes de la familia real portuguesa. Ya saliendo del centro histórico, en la parte norte, también encontramos la Ermida de São Sebastião, en la parte alta de la playa de este mismo nombre, con su planta hexagonal cubierta por una cúpula, datando de mediados del siglo XVI y contando con azulejos del siglo XVII en el interior.

Hay algún edificio destacado más por las calles céntricas, como puede ser la Casa de Cultura Jaime Lobo e Silva, que suele albergar eventos culturales y exposiciones artísticas, o el Mercado, que por las mañanas está a pleno rendimiento vendiendo productos frescos entre los que destaca el pescado recién salido del mar.

En Ericeira también es una gran opción el paseo recorriendo toda la línea de costa, que puede hacerse a pie o también corriendo, si se quiere practicar deporte. Si se hace a pie y con calma, se puede recorrer el Caminho de Poesia, dedicado a la obra de Fernando Pessoa, que se inicia en la Ermida de São Sebastião y llega hasta la Praia Sul, con ocho paradas en las que se repasan algunos de los poemas de este gran autor portugués.

En cambio, si el paseo por la costa se quiere hacer corriendo, es posible encontrar buenos recorridos en la parte norte y la parte sur de Ericeira, evitando un poco el centro, aunque es importante saber que tanto en un lado como en el otro, el recorrido va a tener un constante sube y baja. En la parte norte además se puede ir por la zona de carretera o adentrarte más cerca a la costa, a pie de acantilado, pudiendo así descubrir algunos puntos como la fortificación, ya en ruinas, pero que aún se mantiene en pie, sobre la Praia da Empa y que ofrece unas espectaculares vistas de la costa.

Por último, otra de las cosas que nosotros destacaríamos especialmente en Ericeira son sus espectaculares atardeceres. Cada día es un auténtico espectáculo poder ver al sol sumergirse en el mar, y son varios los puntos en los que este momento es auténticamente mágico, así que os vamos a dejar algunos de los que a nosotros nos gustan más, aunque casi en cada punto de la costa ofrece la posibilidad de disfrutar de este momento.

– Sobre el mirador situado encima de la Praia do Sul, con Ericeira a la derecha, se tiene la perspectiva del mar, pero también de toda la villa a un lado.

– En la zona de la Rua das Furnas, pudiendo tener dos perspectivas, en el mirador sobre las rocas, orientado hacia la playa de Ribeira dos Pescadores; o sobre las propias rocas, más orientado hacia el mar.

– Junto a la Ermida de São Sebastião, un punto en donde ver un atardecer más clásico, sobre el mar, y que además ofrece unas vistas parecidas a las que podemos disfrutar desde casa cuando vamos, así que es una vista especial para nosotros.

– En la Praia de São Lourenço, combinando con una tranquila velada tomando algo o simplemente desde la parte superior de esta playa.


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