Hay lugares a los que siempre siempre merece la pena ir, y si pensamos en el norte de España, San Sebastián o Donostia en euskera es uno de esos sitios seguro. En nuestro caso, hemos estado en varias ocasiones, pero a finales de invierno de 2025 nos surgió la posibilidad de pasar un fin de semana allí, y no lo dudamos. Aprovechamos también así para crear nuestra ruta para descubrir San Sebastián en tres días, incluyendo además una escapada el último día para conocer un poco de la costa guipuzcoana.

Pero comencemos por el principio, porque Donostia bien merece al menos dos días completos para ver los lugares más destacados. Pero también para disfrutar de su gastronomía y de su ambiente. Es una ciudad visitable en cualquier época del año, aunque en invierno, como fuimos nosotros, puedes tener un gran día de sol, como fue nuestro caso el primer día; seguido de otro día de lluvia, como nos pasó el segundo. Es el norte, y el clima es así de cambiante, pero pese a todo, no te preocupes, porque con un mínimo de preparación, la visita no se estropea.

Y no sólo San Sebastián merece la pena, porque se pueden visitar otros puntos interesantes por la provincia de Gipuzkoa, y así lo hicimos nosotros. Nos acercamos a los pueblos costeros de Zarautz, Zumaia y Getaria, completando así un fin de semana muy interesante por tierras vascas.

Por tanto, el guión de la ruta para descubrir San Sebastián quedaría de la siguiente manera:

  • Primer día: Playa de Ondarreta, Peine del viento, Palacio Miramar, Paseo de la Concha, Ayuntamiento de Donostia, Parte Vieja y Puerto.
  • Segundo día: Subida al Monte Igeldo, Plaza Gipuzkoa, Catedral del Buen Pastor, Puente de María Cristina, Tabakalera, Playa de Zurriola, Hotel María Cristina, Teatro Victoria Eugenia, Parte Vieja de San Sebastián y desplazamiento a Zarautz.
  • Tercer día: Zarautz, Zumaia y Getaria.

Nuestra ruta para descubrir San Sebastián está pensada para hacerse totalmente a pie, al ser una ciudad muy sencilla para pasear. Algunas distancias pueden ser algo grandes, pero nada insalvable, y planteamos los recorridos para acabar en parte antigua, el lugar ideal para terminar reponiendo fuerzas.

La ruta del primer día la comenzaríamos junto al Monte Igeldo, en la Playa de Ondarreta. Allí tendrás el aliciente de visitar el Peine del Viento, el conjunto de esculturas que Eduardo Chillida planteó en este extremo de la Bahía de La Concha. Perfectamente integradas en el paisaje, merece la pena pasar un rato aquí tranquilamente, dejándote llevar por la fuerza del mar rompiendo contra las rocas, y el sonido que se cuela entre las salidas que existen en el suelo, por las que el aire y el agua salen al compas de las olas.

Para continuar el paseo, toca emprender camino de nuevo hacia la Playa de Ondarreta, y esta vez ir paseando junto al mar, haciendo una primera parada a la altura del Palacio de Miramar. Situado en un pequeño alto en un entrante de tierra que separa las dos playas, este palacio de estilo inglés, construido a finales del siglo XIX ofrece unas grandes vistas de toda la bahía, y cuenta con un bonito jardín.

Volviendo de nuevo a la parte baja, nos adentraremos ya en el Paseo de La Concha, recorriendo esta playa, que es todo un emblema de Donostia, con la isla de Santa Clara siempre enfrente en el mar.

Este paseo marítimo se puede recorrer por la parte alta, pero también es posible bajar y andar por las galerías, casi a la altura misma de la arena, desde donde puedes encontrar algunos lugares bastante fotogénicos, y tener una perspectiva un poco diferente.

Así vamos poco a poco llegando hasta la Plaza Cervantes, un buen lugar si quieres tomarte un descanso, ya junto al Ayuntamiento, con el característico carrusel delante.

Lo siguiente es ya adentrarse en la parte vieja de la ciudad, comenzando por la calle Mayor, con la Basílica de Santa María del Coro de fondo. Son varios los puntos destacados en esta zona, como por ejemplo la Plaza de la Constitución, con sus característicos soportales, o la Iglesia de San Vicente Mártir.

En esta zona, lo mejor es dejarte llevar y callejear, explorando las distintas opciones para hacer una de las mejores cosas que ofrece la ruta para descubrir San Sebastián, ir de pintxos. Esta opción es perfecta para comer, probando algunas de las opciones que se ofrecen, como por ejemplo la tortilla de patata en el Juantxo o el Danena, la tarta de queso de La Viña, lugares más tradicionales como el Txepetxa, o cualquier otra opción por la gran cantidad de bares de esta zona, dejándote sorprender, y acompañándolo con un Txakoli o una cerveza.

Para completar el día, podemos acercarnos a la zona del Puerto, en la base del Monte Urgull, en el extremo contrario de la bahía respecto a donde comenzamos el día, contemplándola desde la perspectiva opuesta.

Comenzamos el segundo día de la ruta para descubrir San Sebastián subiendo el Monte Igeldo, el lugar desde donde se pueden disfrutar las mejores vistas de toda la ciudad. En nuestro caso, hicimos la subida en coche, aunque también hay la opción de hacerla en funicular, que se coge muy cerca del Peine del Viento. Para acceder al recinto donde está la parte que da a la ciudad, se paga 2,50 euros por persona, y se entra a un complejo en el que hay un hotel y un antiguo parque de atracciones, que ahora mismo está cerrado. Allí podrás disfrutar de unas bellas imágenes de la bahía desde este punto a casi doscientos metros de altura, con todo Donostia de fondo.

Tras esta primera visita, volvemos hacia la ciudad, y en esta ocasión, nos dirigimos para comenzar el paseo a la Plaza Gipuzkoa. Aquí se sitúa el Palacio de la Diputación foral, y cuenta con un bonito espacio verde, que la verdad que nos gustó bastante.

A continuación nos dirigimos hacia la Catedral del Buen Pastor, un templo neogótico construido en el siglo XIX, que es el más importante de la ciudad, y al que se puede entrar de forma gratuita.

Seguimos nuestro paseo dirigiéndonos hacia el bonito Puente de María Cristina, por el que cruzaremos el río Urumea. Inaugurado a principios del siglo XX y nombrado así en honor a la reina consorte, que veraneaba en la ciudad, cuenta con unos característicos pilones en sus extremos.

Cruzando el puente, podemos divisar la estación de tren de San Sebastián, y junto a ella, el edificio de Tabakalera, convertido ahora en centro cultural.

Tomamos ya dirección a partir de ahí de nuevo hacia el mar, siempre junto al río, hasta llegar a la zona del Palacio de Congresos y Auditorio Kursaal, situado en la desembocadura del río, junto a la Playa de Zurriola, y que es sede del Festival de Cine de San Sebastián.

Desde esta orilla del río podremos contemplar ya al otro lado otros dos lugares destacados. Se trata del Hotel María Cristina, inaugurado a inicios del siglo XX y lugar donde hoy en día se alojan las estrellas que acuden al Festival de Cine. También, al lado del hotel, podemos ver el Teatro Victoria Eugenia, inaugurado en la misma época.

Estamos ya de nuevo a un paso de la parte vieja, listos para completar de nuevo la jornada de visita por Donostia con otra sesión de pintxos, culminando así nuestra ruta para descubrir San Sebastián.

Si tu opción es hacer una ruta para descubrir San Sebastián en tres días, puedes dedicar el tercero a visitar alguna de las muchas opciones que encuentras muy cercanas. Nuestro consejo sería escoger alguna de las localidades de la costa de Guipúzcoa, y ahí, te podemos ofrecer hasta tres opciones.

En primer lugar, la opción de descubrir Zarautz, con una de las playas más extensas del norte, y paraíso para los surferos. Pero no sólo eso, ya que tanto a nivel cultural como gastronómico, no te faltarán ideas durante tu estancia aquí.

Otra buena elección para tu escapada desde San Sebastián puede ser descubrir Zumaia. Otro pueblo pesquero del Cantábrico, con el atractivo añadido de poder conocer su peculiar flysch, unas formaciones rocosas en la costa que no te dejarán indiferente.

Por último, te ofrecemos la opción de descubrir Getaria. El pueblo natal de Juan Sebastián Elcano y una bonita villa marinera en la que disfrutar yendo de pintxos.

Tras buenas opciones para completar tu ruta para descubrir San Sebastián, que ofrecen además la opción de combinarlas. Y es que Zarautz, Getaria y Zumaia se encuentran muy cercanas entre sí, así que puedes visitar las tres en un día si quieres.

Se completaría así un gran fin de semana en la provincia de Guipúzcoa, con San Sebastián como principal protagonista, pero conociendo un poco más de la provincia.

San Sebastián es una ciudad bastante bien comunicada. En nuestro caso, el viaje lo hicimos por carretera, que desde Salamanca, supone unos 465 kilómetros y cerca de cuatro horas y media de viaje. Se hace bastante cómodo, por buenas carreteras, así que no hay problema. Aconsejamos buscar un alojamiento con aparcamiento, porque andar en coche en Donostia no es tan sencillo, al ser todas las calles son de pago.

También se puede llegar en tren o autobús, dependiendo un poco del lugar desde donde vayas. Incluso hay opción de llegar en avión, aunque el aeropuerto se encuentra a unos 20 kilómetros de la ciudad, en Hondarribia. Es necesario por tanto transporte para llegar a San Sebastián.

Dónde alojarse

Es posible encontrar sitios bastante decentes a buen precio en Donostia, al menos en esta época en la que fuimos. Nuestro objetivo siempre es intentar ahorrar un poco en cuanto a alojamiento, tratando de mantener unos estándares mínimos. Por ese motivo, en vez de irnos al mismo centro, buscamos algo en el barrio de Amara. La zona está un poco más alejada de los principales puntos de interés de la ciudad, pero ofrece mejores precios.

Nuestra elección fue para el Hotel Casual del Jazz, situado junto al río Urumea, y algo más de 20 minutos caminando del centro histórico. Un hotel sencillo, con habitaciones no muy grandes, pero cómodas y decoradas con motivos musicales. La verdad que no tuvimos ninguna queja, y el precio que pagamos por dos noches fue de 90 euros, sin desayuno, así que nos salió bastante económico. Aunque hay que tener en cuenta que aún era temporada baja, y a partir de primavera los precios suben bastante.

Si quieres hacer una de las noches fuera de San Sebastián, podemos contarte esta opción en Zarautz. Fue una elección muy de última hora, y la verdad que no nos salió especialmente bien. Se trata de la Pensión Ipar, en la que la noche nos salió por 54 euros sin desayuno. La habitación era grande y no estaba mal situada, pero era bastante simple, y por la mañana, al ducharnos, el agua caliente no llegaba para dos personas. No fue por tanto la mejor experiencia, pero bueno, dado que reservamos el mismo día y no pudimos mirar muchas referencias previas, no pudimos hacer mucho más.

Dejamos como siempre este último apartado para mostrar lo que fue nuestro presupuesto total. Recordar que es basado únicamente en nuestra experiencia. Por tanto, sólo puede servir como dato aproximado para hacerte una idea de cuanto puede suponer una ruta para descubrir San Sebastián y alrededores. Dicho todo esto, la cifra para nosotros se quedó en unos 460 euros en total para dos personas.

No salió especialmente caro, pero también subió un poco, ya que nos dimos algún capricho. La verdad que en esta época entre los meses de febrero y marzo, los precios están bastante contenidos, y eso permite ahorrar un poco. Al final, también si planificas con más tiempo, se puede ahorrar un poco. Nosotros toda la planificación fue muy sobre la marcha, así que se nos encareció un poco el viaje. Pero ahí queda nuestra experiencia, y esperamos que te sirva de ayuda.


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