Uno de los destinos que no puede faltar si eres un enamorado de los viajes en época navideña por Europa es Alemania, y dentro del país teutón, la región de Baviera es uno de sus destacados. Así nació la idea para nosotros de realizar una ruta por el estado bávaro, y como primera parada, no podía faltar la ciudad de Múnich en Navidad.
La capital bávara cuenta de por sí con múltiples atractivos turísticos, que se refuerzan en esta época por la tradición alemana de los mercadillos. Fue por tanto todo un acierto nuestra parada allí, quedándonos incluso con ganas de poder dedicarle más tiempo, porque es un lugar perfecto para introducirte en el ambiente y la gastronomía de la zona. Estuvimos únicamente un día, priorizando el ambiente de Múnich en Navidad sobre otras visitas. Aún así, pudimos aún así conocer muchos lugares turísticos destacados, ya que se concentran en el centro histórico.
Para dar una idea de cómo se vive esta época aquí, ya en el propio aeropuerto encontramos el primero de los mercadillos. Algo que choca, pero que se agradece cuando tienes que pasar tiempo antes o después de un vuelo. En nuestro caso, como la visita general fue una ruta por Baviera, alquilamos un coche, y los trámites se demoraron un poco, así que nos vino genial este espacio durante la espera.




Una vez ya en la ciudad, y después de instalarnos en nuestro hotel, tocaba ponernos manos a la obra con la visita. Para ello teníamos ya preparada nuestra lista de imprescindibles para ver en Múnich en Navidad. Intentamos organizar una ruta que nos permitiera visitar lo máximo posible. Sólo un día hace que sea imposible conocer en profundidad la capital bávara, pero sí permite una primera impresión, y organizándolo bien, conocer bastante.
Sabedores de ésto, con la intención principal de disfrutar de Múnich en Navidad, esta fue nuestra ruta en la ciudad:
- Karlstor
- Iglesia de San Miguel
- El Sitzender Keiler
- Catedral de Nuestra Querida Señora de Múnich
- Marienplatz
- Iglesia de San Pedro
- Max Joseph Platz
- Odeonsplatz
- Viscardigasse
- La Residencia de Múnich
- Viktualienmarkt
- Hofbräuhaus
El Altstadt
Así es como se conoce al centro histórico de Múnich, que es ideal para recorrerlo a pie, al concentrarse muchos de los puntos destacados en poco espacio. Sus calles peatonales, plazas históricas, edificios monumentales y fachadas tradicionales crean un ambiente único, donde la arquitectura medieval convive con construcciones de estilo neogótico y barroco. Además, los principales mercadillos se encuentran aquí, así que es el centro neurálgico de Múnich en Navidad, y aquí fue donde nos centramos durante nuestra visita.








Karlstor
Este es el lugar perfecto para iniciar tu visita por el Altstadt de Múnich. Se trata de una de las puertas medievales que daban acceso a esta parte histórica de la ciudad. Se sitúa en la animada Karlsplatz, una plaza en la que en navidad se instala una pista de hielo, rodeada de algunos puestos de comida principalmente. Tiene por tanto bastante ambiente, y es perfecto para una primera parada para disfrutar de Múnich en Navidad.



Iglesia de San Miguel
La Michaelskirche es uno de los templos renacentistas más importantes de Múnich. Construida a finales del siglo XVI, destaca por su imponente fachada blanca, su gran bóveda de cañón y su majestuosa arquitectura de inspiración renacentista. Se encuentra en la calle Neuhauser Straße, poco después de pasar por Karlstor, y se puede acceder a ella de forma gratuita.


El Sitzender Keiler
Esta curiosa escultura de bronce representa a un jabalí sentado, y recuerda al célebre Porcellino de Florencia. Está situado frente al Museo Alemán de Caza y Pesca, y muchos visitantes frotan su hocico con la esperanza de atraer la buena suerte.

Catedral de Nuestra Querida Señora de Múnich
La Dom zu Unserer Lieben Frau, o simplemente Frauenkirche, es uno de los símbolos más reconocibles de Múnich. Visible desde multitud de puntos en la ciudad, fue durante muchos años el edificio más alto de la capital bávara. Construida durante el siglo XV en estilo gótico tardío, destaca por sus dos imponentes torres coronadas por características cúpulas verdes en forma de bulbo. Su interior, de gran amplitud y sobriedad, alberga numerosas obras de arte y el célebre monumento funerario del emperador Luis IV. Se puede visitar de forma gratuita.



Marienplatz
Esta plaza es el lugar más emblemático de Múnich y el auténtico corazón del Altstadt. Desde su fundación en 1158, ha sido el principal punto de encuentro de la ciudad. Destaca en este espacio el imponente Neues Rathaus o Nuevo Ayuntamiento, de arquitectura neogótica, y el Altes Rathaus o Antiguo Ayuntamiento. También se encuentra aquí la Mariensäule, una columna coronada por una escultura dorada de la Virgen María, levantada en el siglo XVII.
Durante la Navidad, Marienplatz adquiere un encanto especial gracias al tradicional Christkindlmarkt, el principal mercadillo de la ciudad, que llena la plaza de puestos de artesanía, luces, adornos y aromas de vino caliente especiado o glühwein. Este espacio es imprescindible para disfrutar de Múnich en Navidad, siendo un entorno con un encanto especial en el que además todos los días, a las 11 y las 12 del mediodía, se puede ver en marcha el Glockenspiel, el famoso carillón del Nuevo Ayuntamiento. Instalado en la torre del edificio, cuenta con 43 campanas y 32 figuras móviles de tamaño natural que recrean episodios de la historia bávara.




Iglesia de San Pedro
Peterskirche es el templo católico más antiguo de Múnich. Situada a escasos metros de Marienplatz, combina elementos arquitectónicos de diferentes épocas, aunque destaca especialmente por su estilo barroco y rococó, fruto de las sucesivas remodelaciones que ha experimentado a lo largo de los siglos. Su característica torre, conocida popularmente como Alter Peter, Viejo Pedro, se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad y ofrece, desde su mirador situado a unos 56 metros de altura, unas magníficas vistas panorámicas de la capital bávara.


Max Joseph Platz
Es una de las plazas más elegantes y monumentales de Múnich. En el centro de la plaza se encuentra el monumento a Maximiliano I, primer rey de Baviera. Además, allí podemos ver también el imponente edificio de la Residencia de Múnich, Münchner Residenz, y la majestuosa fachada neoclásica del Teatro Nacional, Nationaltheater, sede de la Ópera Estatal de Baviera.

Odeonsplatz
Es otra de las plazas más monumentales y representativas de Múnich, situada en el extremo norte del casco antiguo y rodeada de algunos de los edificios más elegantes de la ciudad. Su construcción se llevó a cabo durante el siglo XIX, bajo el reinado de Luis I de Baviera, con el propósito de dotar a Múnich de un espacio urbano de inspiración italiana. Allí destaca la Feldherrnhalle, una imponente logia monumental inspirada en la Loggia dei Lanzi de Florencia, levantada en honor a los generales bávaros. También se puede ver la Theatinerkirche St. Kayetan, una espectacular iglesia barroca de fachada amarilla y características torres. Y el acceso a los jardines de la Hofgarten, un elegante espacio verde de estilo renacentista.

Viscardigasse
Esta pequeña y pintoresca callejuela del casco histórico, a pesar de su reducido tamaño, guarda un importante significado histórico. Situada junto a Odeonsplatz, es conocida popularmente como Drückebergergasse, que podría traducirse como ‘callejón de los desertores’. Este sobrenombre procede de la época del nazismo, cuando algunos ciudadanos utilizaban este callejón para evitar pasar frente a la Feldherrnhalle. Allí se encontraba un monumento conmemorativo a los nazis fallecidos durante el fallido golpe de Estado de 1923 y se exigía realizar el saludo nazi. Hoy, una línea de adoquines dorados incrustada en el pavimento recuerda a aquellas personas que, mediante un pequeño gesto cotidiano, mostraron su rechazo al régimen nazi.

La Residencia de Múnich
La Münchner Residenz fue durante varios siglos el palacio real de los monarcas bávaros de la dinastía Wittelsbach. Situada junto a Max-Joseph-Platz y Odeonsplatz, destaca por su impresionante arquitectura, que combina diferentes estilos, desde el Renacimiento hasta el Barroco, el Rococó y el Neoclasicismo. En su interior alberga numerosas salas suntuosamente decoradas, galerías, patios y espacios ceremoniales. Durante la Navidad, algunos de sus patios y alrededores adquieren un encanto especial gracias a la decoración y los mercadillos navideños que se instalan en la zona.
Si dispones de tiempo, es posible visitar el interior de la Münchner Residenz y conocer sus lujosos salones, galerías decoradas, patios y valiosas colecciones de arte y mobiliario. Entre sus espacios más destacados se encuentran el Antiquarium, una espectacular sala renacentista, y el Tesoro, que reúne joyas, coronas y objetos históricos de gran valor.


Viktualienmarkt
Es el mercado gastronómico más famoso de Múnich, que se puede visitar de lunes a sábado. Situado a pocos pasos de Marienplatz, este mercado al aire libre nació a comienzos del siglo XIX. Reúne numerosos puestos especializados en productos frescos, frutas, verduras, quesos, embutidos, especias, flores y especialidades tradicionales bávaras. Durante la Navidad, el mercado adquiere un encanto particular gracias a su decoración festiva y a los aromas de los productos típicos de la temporada.
Cervecería Hofbräuhaus
La Hofbräuhaus am Platzl es una de las cervecerías más famosas y tradicionales de Múnich, además de uno de los establecimientos más emblemáticos de la cultura bávara. Fundada en 1589 por el duque Guillermo V como cervecería de la corte, se ha convertido con el paso de los siglos en un auténtico símbolo de la ciudad. Su interior destaca por sus amplios salones, mesas de madera compartidas, decoración de estilo bávaro, frescos en los techos y música tradicional en directo.





Mapa de los lugares que ver en Múnich en un día
Dónde alojarse
Nuestra intención para la visita a Múnich en Navidad era movernos caminando, así que buscamos un hotel que no estuviera demasiado alejado del centro. Teníamos el coche de alquiler, así que necesitábamos también que contara con aparcamiento, o que hubiera opciones cercanas para poder dejar el coche.
Con esos condicionantes, y tratando que el hotel no se nos fuera de presupuesto, nuestra elección final fue el Belle Blue Zentrum, que nos salió por 64,37 euros. Desde allí, en solamente quince minutos podíamos llegar caminando hasta Marienplatz, y pese a no contar con aparcamiento propio, tenía uno privado cercano, por 15 euros al día, que utilizamos para poder despreocuparnos del coche.
El hotel contaba con desayuno incluido, y sin ser una maravilla, estuvimos a gusto y no tuvimos ningún problema. Aunque en comentarios habíamos leído que el barrio no era muy recomendable, nosotros no nos llevamos mala impresión de las calles adyacentes que cruzamos para ir y venir del centro, así que en general, lo consideramos recomendable.


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